Tankah

Terno: traje regional de Yucatán

El terno es uno de los principales símbolos que caracterizan a la cultura yucateca, esta prenda suele usarse en todas las fiestas tradicionales de este estado, resaltando por sus coloridas flores y los finos bordados a mano, que reflejan el detallado trabajo artesanal que implica su confección.

El terno y el hipil son diferentes, el terno está compuesto por tres piezas: el jubón, hipil y fustán. El primero es un cuello cuadrado que se pone sobre el hipil, siendo decorado con colores alegres que hacen ver la elegancia yucateca, el hipil es el vestido cuadrado que cubre, aproximadamente, hasta la mitad de la pierna, estando decorado en su parte baja de la misma forma que el jubón. El fustán, que va de bajo del hipil desde la cadera hasta los tobillos, está adornado de un suave encaje y bordados, que reflejan el arduo trabajo de la mujer al fabricar esta prenda.

Existen diferentes formas para bordar este vestido; uno que hace resaltar su belleza es el bordado xocbichuy o punto de cruz, que es el más elaborado, pero hace que los ternos estén llenos de flores o animales. Este bordado es el menos utilizado actualmente debido a lo complicado y tedioso que puede llegar a ser. El terno suele ser acompañado de un rebozo y un rosario que complementan el atuendo, haciendo que todo se vea de una forma más elegante.

La elaboración de los hipiles es una tradición que lleva más de 3 mil años viva, mostrando el trabajo artesanal que conlleva hacerlos, así como la distinta creatividad de los diseños. La palabra hipil” viene del náhuatl huipilli, que significa “mi tapado”. En la actualidad los hipiles son de uso diario, pero antes solían usarse solamente para ceremonias importantes, como en los sacrificios de bellas doncellas para los dioses. Esto se ha demostrado por los descubrimientos de distintos arqueólogos en diferentes puntos de la Península de Yucatán.

El uso de hipil es motivo de orgullo, ya que hace resaltar las tradiciones yucatecas de la mujer, siendo la combinación perfecta entre belleza y cultura, convirtiéndose en un símbolo de identidad maya.